Feliz la canción suena en mi cabeza, feliz soy hoy después de haber asistido al circo, pero como dijo jack el destripador, vayamos por partes.
Primeramente decir que en esta semana han ocurrido muchas cosas, entre ellas un fantástico día del trabajador donde el trabajador no trabaja, esas son las cosas que me gustan.
Una vez aclarado el concepto de lo que me gusta, no trabajar, pasamos a hablar, bueno en realidad escribir, otras cosas interesantes como, por poner un ejemplo, el fin de semana anterior, donde disfruté de una espléndida velada de Jazz en compañía de dos grandes amigos, noSoyRutinario y Kefalegereta, los dos amigos buenos. Fuimos a ver a Maceo Parker a la mirona, que nada tiene que ver con Peter Parker (más conocido como Spiderman). Maceo toca el saxo, y no me refiero el coche, muy muy muy, y añado otro muy, muy bien. Fue una velada interesante, aunque cabe decir que a Maceo le gusta tanto pedir aplausos que sólo le falto pedirlos para la señora de la limpieza.
¿Que tiene que ver el Jazz con el circo? Nada, que preguntas más tontas haces estimado lector.
El día del trabajador, que es un día que el trabajador hace de todo menos trabajar ya que si trabaja se ofende, una manera bien digna de celebrar que se celebra que el trabajador trabaja, me dirigí con una amiga mía, que no amiga vuestra, a disfrutar, gozar o deleitarnos, no me penséis mal cochinotes que os conozco, de un espectáculo, que no una cena.
Ahora que tus neuronas han explotado gracias al párrafo anterior lo pondré en una frase más corta. El día 1 de mayo fui con una amiga al circo. ¿Como se llama esta amiga? Seguro que la inquietud os desborda, que no podréis dormir hasta conocer tal dato, pues padeceréis de insomnio ya que no os diré su nombre, lo más que haré será orientaros hacia como no se llama. No se llama Segismunda.

Con mi querida amiga fuimos al circo a disfrutar del espectáculo piratas piratas, y si, va de piratas. El espectáculo, a cargo del Stardust Theatre, fue de lo mejor que he visto en mucho tiempo. Unos acróbatas geniales que se ganaron al público desde el primer instante.
Las habilidades de estos acróbatas asiáticos, el Stardust Theatre es el gran circo de China, demuestran horas de práctica. Sinceramente disfruté de este espectáculo visual de acrobacias, sin animales, magos ni payasos. En realidad más que un circo es una exhibición de acrobacias a cada cual más increíble y, el tema de los piratas, es más vestuario que otra cosa, así que si buscáis a Jack Sparrow este espectáculo no es el vuestro.
En definitiva, Jazz y circo, aplausos infinitos y unos brazos que me han quedado la mar de entrenados para futuros espectáculos, como por ejemplo el musical de La Bella y la Bestia que disfrutaré dentro de una semana, me voy a madrid. OS mantendré informados, Saludos!

Nunca he ido al circo, algún día tendré que ir.