Bienvenido de nuevo a un capítulo de esta magnifica serie de monitor, y digo de monitor ya que la lees en un monitor, pero claro, también te lo puedes imprimir y llevártelo a leer por los sitios mientras haces botellón cual joven delincuente que molesta a los vecinos, encima te parecerá bonito molestar a los vecinos a las 4 de la mañana porque según tú es caro beber en la discoteca, ¿verdad? Aunque claro, la verdad es que pagar más de diez euros por algo que en casa no vale ni dos puede llegar a tocar la moral…
¿Por donde iba? A si, bienvenido a este blog que no te juzga, borracho molestador de vecinos. Este fin de semana pasado, es decir el anterior al que vendrá a partir de ahora, estuve, por cuestiones que no te importan borracho, que eres un borracho, en una ciudad de la que no diré el nombre pues es un hecho constatado que no importa para el relato en si de las aventuras ocurridas.
El primer día del fin de semana fuimos todos a un bar y me apeteció tomarme una cerveza mezclada con limonada. En el lugar de donde provengo se le suele llamar Panache. Conocedor que soy de que este término es raro usé uno algo más convencional, o eso creía yo. Pedí una clara con limón. La camarera me dijo que por favor, que le hablara en español. Lo peor no fue este hecho, que yo sepa clara con limón es una frase en español, sino sus malos modales al momento de pedirlo. Contuve mis nervios y mi lengua viperina y no llamé al encargado. Una amiga de la que nunca os he hablado antes me corrigió, para salvar el mundo de mi ira, pidiéndole a la camarera sin educación un champú (curioso nombre para tan deliciosa bebida).
Al día siguiente, y con temor a no ser entendido por los camareros de esa ciudad, me dirigí a otro lugar con camareros, esta vez un restaurante de estos que sirven comida, concretamente Kebabs. Pedí uno y la amiga que me corrigió, esta vez si que ya os hablé de ella en el párrafo anterior, pidió otro.
Ahora es el momento de un pequeño inciso, esta amiga, seguro que os lo preguntáis, tiene nombre. ¿Como se llama esta amiga?, ¿cual es el sobrenombre que le pondrás? ¿Cómo dirás que no se llama? Pues bien, en un ejercicio de imaginación diré como se llama esta amiga, se llama…. No no os lo pienso decir, esta amiga no se llama Hermengilda.
Continuemos con el Kebab. Mi querida y estimada amiga no conocida como Hermengilda no acabó su Kebab y me pidió que le dirigiese al camarero que lo envolviese para llevar, cosas de mujeres que cuando quieren son tímidas. Me dirigí al camarero y le dije : “me puedes envolver esto para llevar”, el camarero dijo que si, se fue a la nevera, saco un Nestea y me lo dio preguntándome si quería algo más. Aún no se como relacionó envolver con Nestea, mi cerebro no es capaz.
Dos días, dos camareros que no me entendieron. A veces tengo miedo de salir a la calle.

Impresionante asociación envolver-nestea XD
Para impresionante la cara de Niceman como respuesta a la primera camarera
crei que saltaba por encima de la mesa a morderla XDD
es una nueva generacion,aqui suceden esta cosas tambien,le escribo desde la argentina